cEMENTERIO

lunes, 11 de abril de 2016

Psicocine





La cinematografía es conocida también como el séptimo arte, y como todas las artes, es una creación de las manos del hombre que sirve para expresar una visión del mundo de una forma estética y a veces incomprendida, todo lo que el cine nos ofrece es una visión del mundo que puede variar considerablemente dependiendo la temática de la película, las influencias de escritores y directores, la actuación de los actores, entre muchísimos otros aspectos.
 
Foto: Diana Sánchez
Pero, además de ser una de las artes más versátiles y geniales, ¿Qué beneficios psicológicos nos puede ofrecer el cine? Podrían ser miles, pero aquí se enlistan algunos:
1. Nos expone a nuestros miedos porque podemos ver situaciones en la pantalla que nos hace sentir el mismo miedo que en una situación real (o a un peor)
2. Nos ayuda a enfocar mejor nuestros problemas porque a lo mejor podemos obtener una solución a ellos.
3. Tiene una función catártica porque nos podemos reflejar a través de lo que vemos en la pantalla
4. Nos relaja, Nos motiva, Nos hace reír, Nos hace llorar
5.Desarrolla nuestra creatividad porque nos podemos inspirar para crear cosas nuevas
6. Nos ayuda a replantearnos nuestras actitudes negativas
7. Aumenta y mejora nuestras relaciones ya que podemos encontrar personas que pueden tener ciertas características que nos hayan gustado de cierto personaje o que podamos compartir mismos gustos de películas
8. Nos provoca una intensa reflexión
9. Nos ayuda en la perdida
10. Nos hace consciente de nuestras fortalezas psicológicas.
La psicología y el cine son dos cosas que sin duda combinan perfectamente, analizar una película resulta ser algo fascinante y a veces inevitable, se puede decir que no existe un rompecabezas cinematográfico sin su pieza de psicología, los beneficios psicológicos que tiene el cine son realmente buenos y nos hacen amarlo aún más.

Ahora imagina esto, la pasión por el cine y la psicología combinados en un método de terapia. o en otro caso, imagina que llegas por primera vez a terapia psicológica, la idea te causa un poco de intimidación, pero al entrar al consultorio, te encuentras con el clásico diván, pero al frente una pantalla y miles de películas para elegir ¿no sería estupendo? Casi suena como un sueño, pero a decir verdad no esta tan alejado de la realidad.

Filmoterapia: ¿la terapia es el cine?
 
Foto: Priscila Toledo
Una parte interesante siempre en cuanto al estudio de la psicología es la forma de terapia, podemos encontrar desde el clásico y famoso psicoanálisis hasta terapias alternativas como la filmoterapia, todo depende del enfoque del psicólogo, de las técnicas que use y las herramientas que aproveche, pero, seguramente a estas alturas del texto ha surgido una pregunta inevitable ¿Qué es la filmoterapia? Por lógica podemos deducir que es una terapia usando materiales audiovisuales, principalmente películas, pero si no conocemos el concepto lo primero que puede venir a nuestra mente es la escena clásica de la naranja mecánica en la cual el Protagonista Alex, con ganchos en los ojos es sometido a ver películas que aparentemente lo torturan hasta que logra cambiar su personalidad, sin embargo, aunque es una buena referencia la filmoterapia no funciona específicamente de esa forma. Específicamente, es un tipo de terapia que con bases en la psicología positiva y el  psicoanálisis busca que las personas además de disfrutar del entretenimiento del cine logren entender la trama, el fundamento y los componentes de la película logrando así reflejarse o adaptar este mensaje a su vida cotidiana, según la psicología positiva, cada individuo     tiene una auto concepción de si mismo o “self” que comparado con su “self ideal” puede tener congruencia o por lo contrario crear una  incongruencia entre ambos, este aspecto puede ser estudiado a través de la identificación de un individuo con un personaje de la historia, por ejemplo, puede que mi “self ideal” tenga todos los rasgos de “Amelie” sin embargo al comparar esos rasgos con mi “self actual” puedo ver las incongruencias entre ambos y mejorar lo que me haga falta.

Desde el punto de vista psicoanalítico, cuando vemos una película proyectamos parte de nuestra personalidad en un personaje o de nuestra propia historia de vida en la trama de la película, puede que, inconscientemente esto nos haga elegir nuestra película favorita, todo esto s u vez nos sirve de catarsis ya que podemos expresar sentimientos a través de una película que estamos viendo, regresando al ejemplo de “Amelie” podría decir que además de las características de su personalidad con las que me identifico , me identifico con su problemática (recordemos que Amelie ayudaba a muchas personas a mejorar su vida sin embargo desde pequeña siempre fue una niña introvertida con una gran imaginación que prefería encerrarse en su propio mundo, cuando crece esto le trae dificultades para relacionarse con cierto tipo de personas hasta que se enamora y comienza a poner su vida sobre la de los demás).por otra parte, si retomamos la teoría de Jung, podemos notar la presencia de arquetipos en las películas que vemos, estos a su vez influyen en nuestra personalidad y en nuestra relación con los demás.
Por no tanto, la técnica de la filmoterapia aplicada al individuo nos permite a través de un método de entretenimiento muy común hoy en día podemos obtener una herramienta muy útil dentro de la terapia psicológica.

Ahora que ya sabes más sobre el cine, sus beneficios psicológicos y su uso en terapia, ¿Qué te parece una lista de buenas películas con temática psicológica para disfrutar? Aquí algunas recomendaciones para disfrutar su lado psicológico.



Persona (1966)
El día que Nietzsche lloró (2007)
La naranja mecánica (1971)
Veronika decide morir (2009)
Hombre mirando al sudeste (1986)
La isla siniestra (2010)
Copycat (1995)
El cisne negro (2011)
El club de la pelea (1999)
Las ventajas de ser invisible (2012)
Psicópata americano (2000)

Psicosis (1960)
Memento (2001)
Mindscape (2013)
Kinsey (2004)
Regresión (2015)
Revolver (2005)
Padres e hijas (2015)
23: La revelación (2007)
Intensamente (2015)

Foto: Jessica Navarro


El cine es sin duda alguna una herramienta que forma parte de la vida de muchas personas. Nos permite interpretar, cuestionar, reflexionar y analizar las propias relaciones interpersonales.
Es posible plantearnos el educar las áreas visual y auditiva como estrategia para ver el cine. Aprender a hacerlo a partir de una postura crítica y reflexiva, es decir, buscando los trasfondos y el significado de lo que se está proyectando en la pantalla.
Es posible que el cine llegue a ser una terapia que ayude a sanar el alma, que nos transporte a una fantasía que puede llegar a convertirse en algo real.

¿Conoces alguna otra película que podríamos agregar a la lista?, ¡déjala en los comentarios!

Fuentes:
-“la secuencia de cine como técnica subjetiva en psicoterapia audiovisual”, María Olga Rueda Cuenca,2012, PDF.
-La guía: psicología, María Gomez,2015, blog: psicología.laguia2000.con/general/vamos-al-cine-o-filmoterapia
-http://jaimeburque.com/blog/cine-y-psicologia-mas-unidos-que-nunca/


Integrantes:















El súper hombre




La psicología del deporte tiene como eje central la psicología científica. Sin embargo, también tiene sustento en las ciencias del deporte. Haciendo así una disciplina con área de aplicación psicológica en un ámbito deportivo. La psicología deportiva de manera no formal ha existido desde hace mucho tiempo debido al interés de la filosofía y la ciencia por lo corporal y el deporte. En cambio, visto desde una perspectiva científica, podría decirse que las raíces de ésta disciplina se forjaron con Wilhelm Wundt y sus trabajos de laboratorio sobre los tiempos de reacción y respuestas motrices a inicios de la psicología experimental. Por otro lado las primeras reseñas encontradas y sobre el tema datan a principios del siglo XX. Dichas reseñas surgieron en ciertos países debido a sus respectivos acontecimientos históricos, siendo Alemania, Estados Unidos y la antigua URSS los principales.

Por otro lado, el psicólogo estadounidense C. Griffith creó el primer laboratorio de psicología deportiva en su país. Se dedicó en gran parte a las investigaciones de tiempo de reacción, habilidades motoras, aprendizaje y sus respectivas aplicaciones. Gracias a esto en 1925 un equipo deportivo de la Universidad de Illinois lo contrató. Tiempo después, en 1932, quien lo contrató fue un equipo profesional de béisbol.
Sin embargo, el I Congreso Mundial de Psicología del Deporte realizada en Roma en 1965, fue crucial para la formalización de la psicología deportiva. Los españoles Cagigal, Ferrer-Hombravella y Roig, considerados como los iniciadores de esta disciplina en España formaron parte significativa en el congreso. Una vez realizado el Congreso los trabajos especializados fueron difundidos en publicaciones.  
La psicología juega un papel muy importante en el desempeño del deportista. El psicólogo del deporte no sólo se encarga de la motivación de los miembros del equipo, sino también tiene un papel fundamental en todo el cuerpo técnico. Se encarga de evaluar aspectos como la concentración, atención y motivación, a lo que le llamamos entrenamiento psicológico.

Antes de ahondar en el tema, es importante mencionar las tres áreas básicas en el estudio de la psicología aplicada al deporte:
1. La psicología del deporte estudia los procesos implicados el control de los movimientos.
2. La psicología del deporte se centra con el desarrollo motor relacionado con el deporte y el rendimiento.
3. La psicología del deporte estudia la influencia de la personalidad y los factores sociales en el deporte.

Como es de entenderse, existen dos perspectivas, la primera, donde la psicología del deporte es una subdisciplina de la psicología, la cual investiga los aspectos del comportamiento humano aplicados al deporte; la segunda, que sitúa a la psicología del deporte como una disciplina de las Ciencias de actividad física y del deporte, misma que intenta dar respuesta a las cuestiones de la conducta humana en situaciones deportivas.
El psicólogo en el deporte lleva a cabo su función por medio de una serie de pasos:

-EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO.
La función: Se centra en las relaciones que las personas establecen en su medio físico, biológico y social. Por esto debe evaluar el contexto deportivo que incluye a los deportistas, entrenadores, jueces, directivos, familiares, medios de comunicación, etc. Los instrumentos con los que se cuenta son: test y cuestionarios, entrevistas, registro de observación, registros psicofisiológicos.

- PLANIFICACIÓN Y ASESORAMIENTO.
Su objetivo fundamental es ofrecer información y orientación a todas aquellas personas vinculadas de alguna u otra forma con la actividad física y del deporte. El contenido del asesoramiento irá referido a los siguientes aspectos: a) A los resultados de los procesos de evaluación. B) Las alternativas de intervención psicológica más adecuadas en cada caso. C) La realización de programas y proyectos. D) La promoción del deporte a nivel comunitario.

-INTERVENCIÓN
La intervención del psicólogo se desarrolla en los tres grandes ámbitos de aplicación que son: el deporte de rendimiento, el deporte de base e iniciación y el deporte de ocio, salud y tiempo libre. Y se concreta a las siguientes intervenciones:

a) Entrenamiento psicológico (sobre todo en motivación, atención, concentración, auto-instrucciones, etc.)
b)      Diseño y aplicación de estrategias psicológicas para el análisis, seguimiento y modificación de la actividad física y deportiva.
c)       Promover un auto-concepto fuerte, autoestima optima, derecho a competir y triunfar.

-EDUCACIÓN Y/O FORMACIÓN
La función se puede definir como la transmisión de contenidos sobre la actividad física dirigido a las personas relacionadas como son: entrenadores, monitores, jueces, árbitros, médicos, fisioterapeutas, familiares, directivos, etc. A través de actividades regladas (cursos, master, jornadas, seminarios,...) u otras que forman parte de la propia intervención.

-INVESTIGACIÓN
La investigación es fundamental en este campo por ser la fuente principal de la formación y de la intervención. Debido a la variedad de ámbitos de aplicación se pueden considerar múltiples objetos de estudio, en relación, a las funciones del psicólogo, al conjunto de sus áreas de intervención y a la interacción con las personas o instituciones implicadas.

Entonces, así como es importante el calentamiento físico también es  importante enseñar a calentar mentalmente al deportista durante el proceso de preparación deportiva para evitar los riesgos de que pueda tomar decisiones inadecuadas y capacitarlo para que aprenda a controlar tensiones durante la competencia. Como ya habíamos mencionado es importante estar en sintonía mente-cuerpo para poder dar un máximo desempeño durante alguna competencia en la que nos veamos envueltos o simplemente para sobresalir y ser el mejor en cualquier deporte que entrenemos, recordando siempre dar el cien por ciento.
integrantes:


Mario Daniel Olivares Navarrete
José Miguel Herrera Ramirez
Kate Noemi Garay Porras
Jessica Dulce Paredes Gallardo


Referencias

-Guzmán, M. (s/f). Psicología del deporte. Febrero 20,2016, de SAPTEL Sitio web: http://www.saptel.org.mx/Articulos/PsicologiadelDeporte.pdf

-Florean, A. (s/f). INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA DEL DEPORTE. Febrero 25,2016, de Psicólogos del deporte Sitio web: http://www.psicologosdeldeporte.com/articulos.html

-Cantón, E. (2010). papeles del psicólogo. Febrero 25, 2016, de REVISTA DEL CONSEJO GENERAL DE COLEGIOS OFICIALES DE PSICÓLOGOS Sitio web: http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1139.pdf

-Heredia. M.. (2005). LAPSICOLOGÍA DEPORTIVA Y EL FÚTBOL. Febrero 25, 2016, de Revista UNAM Sitio web: http://www.revista.unam.mx/vol.6/num6/art62/jun_art62.pdf

¿Amas o Controlas?


      Los celos son generales, existen en cualquier cultura, y constituyen una emoción humana muy profunda. No es fácil delimitar los celos normales de los patológicos (conocidos también como Síndrome de Otelo, a raíz de la celebérrima obra de Shakespeare), pero aquella persona que los sufre suele poseer una notoria inseguridad personal, junto a un sentimiento de posesión del otro (de por sí anómalo: el amor no debe confundirse con la posesión) y una ansiedad desmesurada a perder el objeto amado. Estos rasgos apuntan claramente a la existencia de una inestabilidad emocional.

    Los celos son frecuentes en la población general. En el estudio comunitario de Mullen y Martín (1991), el 40% de los sujetos afirmaron haber sufrido celos injustificados en algún momento de sus vidas y el 46% los vieron inevitables cuando una persona ama de verdad a otra. En este estudio también se identificaron algunas situaciones antecedentes de los celos, que la clínica nos presenta siempre, como que el ser amado mostrase interés por otra persona, que se desconociese el paradero de dicha persona y el estrés psicosocial ajeno a la relación sentimental. También se comprobó que las mujeres predispuestas experimentaban más celos en el período previo a la menstruación.



Hace tiempo Cobb y Marks (1979) indicaron que los celos patológicos constituían esencialmente un trastorno obsesivo-compulsivo (cuya fobia antecedente quedaría principalmente representada por el miedo desproporcionado a la infidelidad o a la pérdida de la pareja, que son muchas veces equivalentes en el paciente). 

Ambos autores (Coob y Marks, 1979) enfatizaron tres criterios de selección a la hora del diagnóstico diferencial de los celos patológicos; a saber:
  • 1.    Presencia de pensamientos y rituales obsesivo-compulsivos tal como quedan definidos en los manuales diagnósticos al uso.
  • 2.    Los pensamientos y rituales relacionados con los celos mórbidos deben tener, como mínimo, un año de duración.
  • 3.    Debe excluirse la presencia de alcoholismo, psicosis o trastornos orgánico-cerebrales.

Del mismo modo, más recientemente y en nuestras latitudes, Echeburúa y Fernández-Montalvo (1999), han presentado las siguientes características de los celos patológicos:

                     I.        Falta de provocación lógica.
                    II.        Extraña naturaleza de las sospechas.
                   III.        Reacción racional y excesiva.
                  IV.        Rituales de comprobación.
                   V.        Pérdida de control.
                  VI.        Interferencia grave en la vida cotidiana.
                VII.        Alto grado de sufrimiento personal. 

Todo lo anterior nos quiere decir que los celos traen consigo una preocupación y un miedo desmesurado hacia la infidelidad, frente a la pérdida de la pareja, lo cual provoca una intensa alteración emocional (ansiedad y agresividad fundamentalmente), que hacen que el sujeto desarrolle una serie de conductas comprobatorias (que son auténticos rituales compulsivos), cuyo objetivo es la tranquilización o la seguridad mediante el control de la otra parte. Existe también una constante amenaza percibida que se erige sobre la inseguridad, la ansiedad y la distorsión de la realidad permanentes por parte del sujeto

Esto hace que se ponga en marcha todo un mecanismo de comprobación (vigilar a la pareja a la salida del trabajo o controlar si está allí donde ha dicho que iba) para eliminar lo que, de momento, no son más que sospechas injustificadas: nuestra pareja muestra interés por otra persona, se retrasa o desconocemos su paradero. Otras ‘señales de peligro’ que actúan como desencadenantes de los celos son el aumento del círculo de amigos, la ilusión por ir al trabajo, arreglarse más o el desinterés sexual. También hay situaciones de estrés derivado de problemas económicos o laborales, entre otros, que reducen las defensas psicológicas y aumentan la expresión de los celos.

Pero las sospechas pueden convertirse pronto en certeza, ya que la conducta provocada por los celos (desconfianza, agresividad, falta de afecto y acusaciones injustificadas) hace que la pareja se canse y aumenten considerablemente las probabilidades de que se produzca un deterioro de la relación sentimental y un engaño real.

Abordar el tema de los celos es de una importancia transcendental, ya que al hacernos conscientes de que existe un proceso celotípico en nosotros, podemos empezar a vivir de una manera plena el vínculo con nuestra pareja.

Escindir el concepto de que el amor es sinónimo de celos es de suma relevancia para nuestras vidas, es entender que el amor no es control, posesión ni competencia. Los celos son comparación. Y se nos ha enseñado a comparar, hemos sido condicionados para comparar siempre. Una persona tiene una casa mejor, otra persona tiene un cuerpo más hermoso, otra persona tiene más dinero, otra persona tiene una personalidad más carismática. Los celos es indudablemente el subproducto del condicionamiento por compararse con todo aquel que pasa.

De otra forma, si dejas de comparar, los celos desaparecen. Entonces, simplemente sabes que tú eres tú y que no eres nadie más y que no es necesario serlo. Y sucede un evento extraordinario: No hay un “rival”, no hay competencia, no hay alguien mejor o peor que tú para tu pareja. Es bueno que no te compares con los árboles, de lo contrario comenzarás a sentirte muy celoso: ¿Por qué no eres verde? ¿Y por qué la existencia ha sido tan dura contigo y no con las flores? Es mejor que no te compares con los pájaros, con los ríos, con las montañas, con tu hermano, con tu padre, con tu vecino; de lo contrario sufrirás.

La comparación es una actitud estúpida, porque cada persona es única e incomparable. Una vez que este entendimiento se asienta en ti, los celos desaparecen. Cada uno es único e incomparable. Tú eres sólo tú mismo: nadie nunca ha sido como tú y nadie será nunca como tú. Y tampoco necesitas ser como algún otro.



CONOCE SI ERES CELOSO ENTRANDO AL LINK DE LA SIGUIENTE PÁGINA:

http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/test-de-psicologia/test-de-celos-7665


Y si quieres conocer aún mas, conoce el Celosómetro:





INTEGRANTES




Itzel                                                                                               Edgar








                                                                                                    








David                                                                                                                         Saúl 




Bibliografía
Bataller, S. A. (Febrero de 2002). Tratamiento conductual de un trastorno de celos. Obtenido de http://www.terapiabreveyeficaz.com.ar/Documentos/5celotipia.pdf
DPA. (02 de Abril de 2015). Las razones de los celos . Obtenido de http://www.ngenespanol.com/ciencia/salud/15/03/31/las-razones-de-loscelos/
Duno, R. R. (2013). LOS CELOS. Obtenido de http://biosalud.saber.ula.ve/db/ssalud/edocs/articulos/Loscelos.pdf
Martín, J. M. (2007). Los celos en la pareja. Obtenido de www.cetresmalaga.com/descargas/57.
Opi, E. P. (2004). Ellos, ellas y los celos. Una nueva mirada a un viejo problema. Obtenido de http://www.euskadi.eus/contenidos/noticia/balorazioa_emaize_13/es_balorazi/adjuntos/8_ellos_ellas_celos.pdf
OSHO International Foundation . (2016). Celos, Amor y Relaciones en el Siglo XXI. Obtenido de http://www.osho.com/es/read/osho/vision/jealousy-love-and-relating-in-the-21st-century